Test del VIH, también
llamado "prueba del sida"
El primer test utilizado se trata de un ensayo inmunoabsorvente
unido a enzimas (ELISA). Este es un examen para verificar
si la sangre de una persona contiene anticuerpos contra el virus
VIH. Este examen no puede detectar el virus en sí mismo
o los virus del ácido nucleico pero sí los anticuerpos,
especialmente las proteínas, que el sistema inmunológico
de la persona infectada desarrolla para luchar contra el virus.
Si estos anticuerpos son encontrados, el análisis da
"positivo". En este caso, el ELISA se repite para
estar seguros de los resultados.
Si este segundo ELISA da de nuevo resultados positivos, se
realiza otro análisis más sensible, llamado
tranferencia Western. Si la transferencia Western da
positiva, se analiza una segunda muestra de sangre con esta
misma prueba. Sólo si todos estos análisis dan
positivos, la persona es considerada VIH positiva. Los resultados
positivos falsos son extremadamente extraños (1 de
cada 20.000 tests).
Como el sistema inmunológico necesita algún
tiempo para desarrollar anticuerpos en cantidades tales para
ser detectadas, este examen no puede funcionar justo después
de que la persona haya sido infectada. Son necesarias de 6
a 12 semanas después de la exposición al virus
para que sean desarrollados suficientes anticuerpos para ser
medidos. Una persona que se realizara la prueba del VIH durante
este periodo podría dar resultados negativos incluso
estando infectada. Esto es lo que se denomina resultado negativo
falso.
Una detección temprana del VIH sólo es posible
a través de la medición de los virus del ácido
nucleico en la sangre del paciente (ver "carga vírica").
Pero estos análisis son mucho más caros y no
se utilizan en exámenes de rutina.
¿Cómo se desarrollaron los modernos fármacos
antivirales?
En la búsqueda de fármacos modernos, en
vez de trabajar e investigar con los medicamentos que serían
más efectivos, los científicos investigaron
primero los mecanismos moleculares de la enfermedad e intentaron
encontrar las características más favorables
de los fármacos para ésta. En este sentido,
la investigación básica puede ser muy importante:
por ejemplo, cuando los científicos buscaban la causa
del sida, la cual más tarde aparecía en forma
de retrovirus llamado VIH, fue de mucha ayuda el amplio conocimiento
sobre retrovirus que tenian, así como de sus características
generales.
Tras la identificación del virus VIH, los científicos
aprendieron cómo era su apariencia física en
detalle, qué componentes tenía y el papel específico
que estos componentes tenían durante el ciclo de vida
del virus en una célula humana. Tanto para la identificación
del virus como para la investigación de su estructura
molecular y sus funciones, se usaron muchos procedimientos
estándar de la biotecnología moderna y de la
tecnología genética. El virus fue estudiado
directamente utilizando la microscopia electrònica,
su genoma se presentaba secuenciado, y todas sus proteínas
fueron caracterizadas e identificadas sus funciones. Finalmente,
todos estos datos reunidos por los científicos de todo
el mundo nos permiten entender el VIH y el mecanismo de su
ciclo de vida en una célula humana.
Teóricamente, hay muchos pasos en el ciclo de vida
de los virus, los cuales forman parte de los objetivos de
los fármacos antivirales.
Hasta ahora los mejores resultados obtenidos son los derivados
de dos enzimas virales, la "transcriptasa inversa"
(RT) y la "proteasa". El primer fármaco,
descubierto en 1986, fue el AZT, también llamado inhibidor
de la transcriptasa inversa (RT). El primer inhibidor de proteasa
(IP) llegó al mercado en 1996. Los IPs son fármacos
muy efectivos pero pueden acarrear serios problemas secundarios.
Actualmente, todos los fármacos anti VIH en uso inhiben
estas dos enzimas víricas. El intento de bloquear otras
enzimas víricas o importantes estructuras, por ejemplo,
el receptor de moléculas que el virus necesita para
identificar sus células objetivo, son sujeto de constante
e intensa investigación.
Medición de la carga viral
La medida de la carga viral significa la determinación
directa de la cantidad del virus VIH en la sangre del paciente.
Para ser exactos, lo que es medido es la cantidad de copias
de VIH-ARN por ml de plasma sanguíneo. Los métodos
usados están basados en la amplificación directa
del ácido nucleico (es decir, multiplicación
fuerte y definida con exactitud de las copias de ARN en la
muestra), principalmente mediante la PCR, o bien, en
la elevada amplificación de la señal medida
(valoración del ADN ramificado, bDNA). Normalmente,
los límites de detección más bajos son
de 5 a 20 copias víricas por ml de plasma, dependiendo
del método que sea usado. Éstos son números
muy bajos; si comparamos, más de 30.000 copias víricas
por ml de plasma es la cantidad que puede observarse en una
carga vírica alta. La detección hasta ahora
más elevada de virus en sangre es de 10 millones de
copias por ml de sangre.
La carga viral como avance para el progreso de la infección
es muy significativa y hoy es el indicador más importante
para comprobar la efectividad de la terapia antiretroviral
o para determinar una nueva forma de actuación si existe
la necesidad de cambiar de tratamiento. El objetivo de la
terapia es conseguir la cantidad mínima de carga vírica
posible, y lo ideal, un nivel "indetectable" de
copias de virus en la sangre del paciente.
Recuento de linfocitos t o recuento de los linfocitos
CD4
Los linfocitos t o linfocitos CD4 son un tipo especial
de glóbulos blancos, que juegan un papel central e
importante en el sistema inmunológico de un ser humano.
Desafortunadamente, son los huéspedes favoritos para
el VIH, que los ataca y destruye. Una persona sana tiene entre
800 y 1.500 linfocitos CD4 por microlitro de sangre. Si hay
menos de 200 linfocitos CD4 por microlitro de sangre, el sistema
inmunológico se presenta incompleto.
En combinación con la carga vírica, el recuento
de los linfocitos CD4 es un fiel indicador del estado del
paciente. El recuento de los linfocitos CD4 se hace directamente
de una muestra de sangre usando el método denominado
"citometría de flujo (láser)". A través
de la fijación de anticuerpos monoclonales, los cuales
reconocen estructuras específicas de estas células,
los linfocitos CD4 son identificados con marcadores fluorescentes
especiales. Esto permite distinguir estas células de
las demás en la muestra y contarlas mientras pasan
por el detector.
El "lavado" de los espermatozoos
El semen de un hombre VIH positivo puede contener una
gran cantidad de virus, incluso estando bajo terapia antiretroviral.
Por suerte los virus se adhieren a los espermatozoos vivos
(que son necesarios para la fecundación), pero residen
en el semen conectados con espermatozoos muertos y con algunas
otras células. Por eso, es posible separar los espermatozoos
vivos que se deseen de los virus y de las células infectadas
a través de una especie de "lavado" que incluye
tres pasos de un cuidadoso centrifugado gradual.
Después, se examina cuidadosamente una muestra del
esperma lavado para ver si existe ácido nucleico vírico,
usando un método de detección altamente sensible
llamado PCR. Durante este proceso los espermatozoos
sobrantes son almacenados por crioconservación
para mantenerlos vivos, y después de comprobar que
están libres de virus (es decir, no debe haber ni el
menor rastro de virus ADN o ARN). Este esperma se usa para
realizar una inseminación artificial o, si fuera necesario,
una FIV.
¿Qué
es un gen?
¿Qué
es un cromosoma?
¿Qué
es el ADN?
¿Qué
es una proteína?
¿Qué
es la mitosis/meiosis?
¿Qué
es la herencia genética?
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