| Los seguros, en especial los de vida, son
esenciales en términos de protección familiar
y adquisición de una casa, dos derechos básicos
en todas las constituciones europeas. A menos que se pueda
pagar al contado, los bancos exigen siempre un seguro
de vida cuando pedimos un préstamo para una casa.
Los análisis genéticos y su vinculación
con los seguros de vida han sido un tema muy tratado por
los medios de comunicación de toda Europa en los
últimos tiempos. |
|
Las compañías de seguros discriminaron siempre
a los asegurados en base al principio de "primas iguales
para riesgos iguales". Es lógico que algunas personas
consideradas de alto riesgo paguen más que otras que
tienen un riesgo menor. Esta discriminación es socialmente
aceptada y jurídicamente protegida.
Los resultados de los análisis genéticos pueden
determinar, a los individuos y a sus respectivas familias,
si éstos padecen de una determinada enfermedad, si
tienen tendencia a enfermar, o si pueden ser portadores de
una enfermedad genética.
Las compañías de seguros en general opinan
que deberían tener acceso a esas informaciones, así
como a cualquier otro resultado médico, con el fin
de que la compañía de seguros pueda evaluar
adecuadamente los riesgos. Las compañías defienden
que si las personas saben que van a tener una enfermedad genética,
van a querer hacerse casi con certeza, un seguro de vida:
las personas pertenecientes a un grupo de riesgo más
elevado van a buscar unos niveles de cobertura más
altos.
No obstante, la cuestión provoca una gran controversia
porque los consumidores y los profesionales de la salud creen,
en general, que estas informaciones son el resultado de grandes
avances médicos en la búsqueda de tratamiento
para determinadas enfermedades y que deberían ser confidenciales:
a) para no facilitar revelaciones involuntarias a las aseguradoras,
y
b) para no incentivar la "discriminación genética".
| Actualmente, las compañías
de seguros no están pidiendo resultados de análisis
genéticos como dato indispensable (a excepción
de la enfermedad de Huntington en algunos países).
En vez de eso piden una declaración de los asegurados
afirmando que no tienen conocimiento de padecer enfermedad
alguna. |
|
|